JOC Filipinas: La ley, la realidad y los límites de la contractualización – Lo que todos los trabajadores “endo” deben saber

Si eres un joven recién graduado o un joven trabajador de provincia en búsqueda de un primer empleo o de trabajo desde hace tiempo en la región metropolitana de Manila, ofertas quizás existen, pero se trata muchas veces de contratos contractuales. Algunos dudan en aceptar estos puestos, mientras que otros no tienen otra opción. Esta realidad se refleja en muchos testimonios de miembros de la JOC de Valenzuela, una ciudad de Filipinas.

La JOC de Filipinas, en colaboración con otros sindicatos y organizaciones, reclama el fin del sistema contractual en Filipinas. La contractualización es perjudicial no sólo para los trabajadores, sino para todos los filipinos. Quizás haga falta una década de lucha, pero hoy ya podemos hacer algo.

Siempre es importante conocer tus derechos como trabajador. Conociéndolos, podemos, junto con otros trabajadores, defender mejor nuestro bienestar y exigir un salario decente y un trabajo justo en nuestro lugar de trabajo.

¿Qué es la contractualización en Filipinas?

Esa práctica laboral consiste en contratar a trabajadores con contratos de duración determinada, la mayoría de las veces de corta duración, que llegan a término antes de que hayan transcurrido seis meses, de ahí el término “endo”, que significa fin de contrato. Las empresas quieren eludir una disposición del código laboral que estipula que los asalariados que hayan trabajado seis meses en una empresa deben ser regularizados.

La contractualización es un tema de preocupación y de denuncia de la JOC desde hace tiempo. Está relacionada con la campaña sobre el trabajo precario desarrollada por la JOCI a nivel internacional. Para la JOC, la contractualización viola los derechos de los trabajadores a organizarse y a negociar colectivamente salarios más elevados, prestaciones de seguridad social y de salud, mejores condiciones de empleo y condiciones de trabajo seguras. Expone a los trabajadores a prácticas laborales abusivas y a violaciones de sus derechos.

La realidad de los trabajadores contractuales en la ciudad de Valenzuela

Durante su misión de terreno en agosto de 2023, Rony Robiansyah, coordinador de la JOCI-ASPAC, constató algunas realidades difíciles para los jóvenes trabajadores en las fábricas de Valenzuela.

La competencia para encontrar trabajo es muy fuerte. Dos años después de haber sido afectados por la pandemia del Covid-19, el gran número de nuevos diplomados que se incorporan al mercado laboral y la falta de oportunidades de empleo no hacen sino acentuar la competencia ya feroz entre los trabajadores para encontrar trabajo. Esta situación es una oportunidad para que las empresas multinacionales contraten a trabajadores con contratos a corto plazo.

Los jóvenes trabajadores suelen ser contratados por un corto período y la relación empleador-empleado se mantiene a distancia. Los trabajadores no tienen contacto directo con los empleadores porque pasan por agencias de empleo. Los trabajadores contractuales efectúan a menudo trabajos manuales y las empresas no prestan atención a la seguridad de los trabajadores. En caso de accidente laboral, los trabajadores no reciben una indemnización justa de su empleador.

Los principales temas de preocupación de los trabajadores contractuales de la ciudad de Valenzuela son los siguientes: largos horarios de trabajo (10-12 horas); bajos ingresos con relación a los gastos básicos diarios (comida, transporte, alquiler, etc.); horas extras no remuneradas; imposibilidad para los trabajadores contractuales de participar a un sindicato y de afiliarse a él; externalización de las actividades de las empresas a través de agencias de contratación; algunas empresas no pagan prestaciones de seguridad social, seguro de salud ni subsidios de vivienda; sin trabajo no hay salario, ni siquiera en días feriados; requisitos elevados y onerosos para solicitar un empleo.

Romper el tabú de la contractualización

Algunos grupos o individuos pretenden que la contractualización es en realidad una buena cosa para los trabajadores y para Filipinas. Argumentan que permite a los empleadores aumentar sus beneficios y desarrollar sus actividades, lo que se traduce en la contratación de un gran número de trabajadores contractuales y contribuye al crecimiento económico del país. Por otro lado, creen que si el gobierno acaba con la contractualización, muchas empresas cerrarán. Esto significa que los beneficios del empleador bajarán, muchos trabajadores serán despedidos y que la economía filipina se derrumbará. Pero este argumento revela una visión capitalista que sólo sirve los intereses de las empresas.

De hecho, permitir que los empleadores exploten aún más a los trabajadores a través de la contractualización y de prácticas de mano de obra barata afecta la productividad y reduce el poder adquisitivo de los trabajadores. El ciclo de desarrollo de la sociedad se ve también obstaculizado. Si más trabajadores se empobrecen, el país también se empobrece. La brecha entre ricos y pobres no deja de crecer. Además, la contractualización debilita la solidaridad entre los trabajadores y, por tanto, la acción colectiva.

Educar, organizar, movilizar y construir una red de trabajadores

La JOC de Filipinas organiza regularmente formaciones sobre los derechos fundamentales de los trabajadores en forma de debates. Durante la visita del coordinador de la JOCI-ASPAC, representantes del Secretariado nacional de la JOC de Filipinas, trabajadores contractuales invitados y miembros de la JOC de Valenzuela asistieron a ese tipo de formación. La red Women WISE, una organización que trabaja con trabajadoras que luchan por un empleo, su empoderamiento y su emancipación, también participó en la actividad.

Estas formaciones abordan diversos temas relacionados con los derechos laborales, el derecho al empleo y las medidas a tomar en caso de violación de los derechos de los trabajadores. Cabe señalar que la JOC de Filipinas y Women WISE convinieron en seguir trabajando juntas en Valenzuela para organizar, sensibilizar y apoyar a los jóvenes trabajadores, a las mujeres trabajadoras y a los trabajadores en general.