Filipinas: La vida y el trabajo de los jóvenes pescadores de Mercedes, Camarines Norte

En Mercedes, el trabajo depende esencialmente del mar y de sus productos. Desde un punto de vista económico, los ingresos de los pescadores son relativamente poco elevados y sólo logran cubrir las necesidades de su familia día a día. Sin embargo, durante la baja temporada (agosto-diciembre), cuando las condiciones meteorológicas son desfavorables, no tienen trabajo. Algunos están obligados a buscar empleos alternativos como carpinteros o choferes en otras localidades.

No hay garantía de ingreso, de seguridad y de protección en el lugar de trabajo de los pescadores. Su ingreso depende únicamente del pescado que pescan. Algunos son desafortunadamente víctimas de accidentes, o de muerte. Las largas horas de trabajo constituyen igualmente una de las características de la profesión. Los pescadores artesanales comienzan a trabajar a partir de las 4 de la tarde y terminan el día siguiente a las 6 de la mañana. Algunos se van a pescar durante 3 o 4 días y noches seguidas en pleno mar.

En el puerto de pesca de “Pandawan”, el mercado es el centro económico de la ciudad.  Muchos barcos pesqueros echan el ancla para descargar y vender los productos del mar que trajeron. En este mercado se vende una gran variedad de pescados, langostas, gambas, cangrejos y mariscos y la mayoría de ellos se distribuyen en las ciudades vecinas, incluida la región de Manila. El puerto se anima a partir de las 4 de la mañana hasta las 10 de la mañana.

Un trabajador lleno de esperanza

En el puerto de pesca, Jefferson Garsota, un nuevo miembro de la JOC de Filipinas tiene 18 años. Su piel está quemada por el sol y sus manos están cubiertas de cayos. Trabaja como cargador en el puerto para descargar de los barcos de pescado los canastos de pescado y las grandes cajas en aluminio. Comienza a trabajar a las 2 de la mañana y termina a las 5 de la tarde. Está listo a ser llamado en todo momento por el propietario del barco cuando tiene necesidad de sus servicios. Jefferson está pagado entre 400 y 500 pesos filipinos (8 a 10 dólares US) por día por el propietario del barco.

La distancia que separa el muelle del puerto de pesca es lo suficientemente corta para caminarla a pie, pero el suelo es irregular y rocoso, y las escaleras de baldosa que conducen al pasillo del puerto de pesca son resbalosas. Los accidentes son frecuentes, porque pueden fácilmente quebrarse una pierna o hacerse daño.

Durante el tiempo de descanso, Jefferson duerme en el barco anclado en la bahía. Es huérfano, sin persona, sin casa donde vivir y sin familia a la que cuidar. La vida es dura, pero Jefferson admite que ya está acostumbrado. Por el momento, no puede escoger el trabajo que quiere, pero asume las cosas del buen lado y hace el mejor uso. Participa actualmente a la iniciativa de la JOC de Filipinas de inscribir a los jóvenes no escolarizados al programa de educación y de formación a los medios de subsistencia alternativos, en colaboración con la TESDA. Espera que, participando a este programa, podrá adquirir bastantes conocimientos y competencias que le permitirán obtener un mejor empleo en el futuro.

Las alternativas de la JOC para los trabajadores informales: Campaña de protección social

Gracias a la iniciativa de la JOC de Filipinas, la asociación de jóvenes pescadores de Mercedes ha podido ser registrada y reconocida por el Ministerio del trabajo y del empleo (DOLE). Esta asociación puede de esta manera beneficiarse del apoyo del gobierno local, en particular para los pescadores.

Paralelamente, la JOCI desarrolla una campaña permanente en favor de una “Protección social para todos”, incluido para las personas que trabajan en la economía informal. Esta protección social deberá ser suficientemente innovadora y adaptada para contactar las personas que trabajan en el sector informal, especialmente los pescadores de Mercedes.  Llamamos a todos los estados y los gobiernos a invertir en la salud, la educación, en particular para los jóvenes trabajadores, con el fin de prepararlos a un trabajo justo. La JOCI, como también varios sindicatos y organizaciones, hacen un llamado a una transición justa de la economía informal hacia el sector formal, conformemente a la Agenda de la OIT para un trabajo decente para todos.

La economía social y solidaria puede responder a las necesidades de los trabajadores informales

Las experiencias actuales de la JOCI muestran que la economía social y solidaria es una alternativa al desempleo de los jóvenes y a la informalización del trabajo. La JOCI promueve alternativas de subsistencia para los jóvenes donde se organizan entre ellos mismos y deciden democráticamente, gestionan los recursos de manera justa y durable y crean productos o servicios que responden a las necesidades de la comunidad. La cooperativa de la mina de sal de la JOC Haití, la cocina comunitaria de la JOC Brasil y el jardín comunitario de la JOC Chile son ejemplos concretos.

Consideramos que es nuestra responsabilidad y nos comprometemos entonces a ayudar a la Asociación de jóvenes pescadores de Mercedes y a la JOC de Filipinas a encontrar un medio de subsistencia alternativo en el marco de un proyecto de economía social y solidaria, gestionado por, con y para los jóvenes trabajadores, capaz de garantizar que jóvenes como Jefferson puedan vivir y trabajar.