La Asociación Internacional Cardijn (AIC) es una asociación sin ánimo de lucro que quiere servir las generaciones actuales y futuras de jóvenes trabajadores y trabajadoras, en todo el mundo.

Creada oficialmente en septiembre de 1998 a la iniciativa de la JOC Internacional, l’AIC tiene por misión de apoyar financieramente los proyectos implementados por los jóvenes trabajadores con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida y de trabajo.

Su vida durante, Cardijn, fundador de la JOC Internacional en 1957, no ha cesado de difundir el mensaje siguiente ¨Cada trabajador vale más que todo el oro del mundo¨ Convencido que este mensaje es siempre de actualidad, la AIC quiere ayudar a los jóvenes – aprendices o sin empleo, empleadas de hogar, trabajadores de la economía informal, trabajadores precarios, explotados de las zonas francas, excluidos de la sociedad – a realizar proyectos que les permitirán vivir en la dignidad.

La AIC funciona gracias a un equipo de voluntarios que obran para recoger fondos. Esos fondos provienen de donaciones depositadas por personas o movimientos con deseos de apoyar una causa justa: la de los jóvenes trabajadores. Ese capital es invertido en inversiones éticas donde los intereses sirven para financiar proyectos provenientes de movimientos o de grupos de jóvenes trabajadores que luchan por cambiar sus condiciones de vida y de trabajo. De empleos decentes, horarios de trabajo correctos, de salarios dignos, de días de descanso semanales, la eliminación del acoso sexual y moral, una protección social para todos… son tantos combates a dar en un mundo globalizado donde el ser humano se siente a menudo impotente frente a un muro de injusticia

Apoyando financieramente los proyectos de los jóvenes trabajadores, la AIC quiere simplemente aportar su piedra a la edificación de una sociedad más justa y un mundo más solidario.

 

Encuentro AIC: un estímulo al compromiso con el centenario jocista

El fin de semana de 16 a 18 de febrero nos trajo a Bélgica, al Comité de Administración de la Asociación Internacional Cardijn (AIC). Formamos parte de este equipo personas de diferentes generaciones de responsables en la JOCI y el actual Secretariado Internacional. En el encuentro participamos Basma, Leizyl, Cecilia, Arlindo, Michele, Mardi, Bernhard y Marinete.

La reunión tenía como objetivos, entre otros, tener una visión sobre la situación actual del movimiento en los países, evaluar la actividad general de la AIC y planificar los próximos años, con una atención especial sobre la celebración del CENTENARIO DE LA JOC.

Jo Weber, ¡un actor clave de la JOC!

Hace unos días, nuestro amigo Jo Weber cumplió 90 años, ¡y queremos rendirle homenaje!

Josef Weber nació en Alsacia el 28 de febrero de 1934. Creció en Lingolsheim, una pequeña ciudad cerca de Estrasburgo.

Jo desempeñó un papel clave en la configuración de la JOC Internacional, como militante a nivel local, como coordinador a tiempo completo de la JOC francesa y, más tarde, como secretario europeo y tesorero internacional. Fue un estrecho colaborador de Joseph Cardijn y, tras su muerte, puso en marcha la Fundación Internacional Cardijn (FIC), la organización precursora de la actual Asociación Internacional Cardijn (AIC).

Jo Weber fue el principal organizador del Rally Europeo en Estrasburgo en el verano de 1964, que reunió a 25.000 jóvenes trabajadores de todo el continente y fue una manifestación de jóvenes trabajadores organizados en Europa que tuvo una enorme repercusión. El congreso de 300 delegados presentó el "Manifiesto de los jóvenes trabajadores" al Consejo de Europa y llamó la atención pública sobre la situación de los jóvenes trabajadores en Europa.

Bartolo Perez: Cronología de la vida de un siempre jocista

Bartolo 1

Bartolo Pérez nació en São Paulo el 20 de noviembre de 1925.

Fue pedagogo y educador universitario. De ascendencia española, sus padres, Francisco y Josefa, llegaron a Brasil durante la época de la inmigración.

Con 14 años de edad, empezó a trabajar como aprendiz de tornero en una pequeña industria de fabricación de piezas de automóvil. Fue en esta fábrica, en 1942, donde Bartolo Pérez con 16 años conoció al joven Emídio, un militante de la JOC que lo ayudó a mirar la realidad: "Yo tenía mucha curiosidad para saber qué era la dignidad, qué significaba esto", dijo Bartolo hace unos años en una entrevista.

Así el joven trabajador fue tomando conciencia y junto a sus compañeros desarrolló acciones militantes. Una de las primeras fue ir al sindicato a denunciar la situación laboral de los jóvenes de la fábrica.

Y así Bartolo se unió al grupo de la JOC en el barrio de Mooca en la ciudad de São Paulo.